Tras perder su casa a causa del huracán María en 2018, Paola Cimadevilla Torres y Derrick Hernandéz empezaron a vivir en un autobús en la comunidad rural de Las Marías, Puerto Rico. La vida sobre ruedas o "al volante", en español, les abrió los ojos a la inseguridad alimentaria que muchos, incluidos ellos mismos, enfrentaron tras el desastre natural. Alrededor del 69% de los agricultores experimentaron inseguridad alimentaria tras el huracán, y un tercio de la población sigue luchando hoy en día. En 2021, la pareja compró un rancho y fundó Finca Alvolante, una organización familiar que ofrece talleres y formación práctica sobre agroecología y alimentación sana a familias locales, estudiantes y aspirantes a agricultores. Creen que educar a la gente en agricultura sostenible es crucial para mejorar la producción de alimentos y la resiliencia de la comunidad, así como para proteger el medio ambiente. "La agricultura sostenible no sólo añade valor a los productos, sino que también une a las comunidades y las familias, porque es en la cocina donde todos nos unimos", afirma Torres.

Algunos de los frutos autóctonos producidos en el rancho sostenible de Finca Alvolante. Foto: Finca Alvolante
Finca Alvolante Inc. actúa como centro comunitario, recibiendo voluntarios para llevar a cabo charlas, talleres y actividades educativas. Organizan diversos actos, como la observación de aves en colaboración con la Asociación Ornitológica Puertorriqueña y talleres sobre técnicas de conservación de alimentos, especialmente útiles en caso de catástrofes naturales. Abierta a los visitantes, la Finca Alvolante muestra las prácticas agrícolas sostenibles de su rancho y ofrece ayuda para diseñar bosques urbanos, agroforestales y cultivos domésticos. También promueven programas de intercambio de semillas centrados en especies autóctonas -como el limón criollo, la guanábana y el frijol helado- y han plantado más de 800 árboles frutales y plantas comestibles en sus tierras. Entre sus planes de futuro está crear una "escuela-bosque" donde los alumnos aprendan ecología con actividades prácticas. Con este trabajo, la Finca Alvolante apoya directamente la biodiversidad local y mejora la seguridad alimentaria y la preparación ante catástrofes de las familias de Las Marías.

Finca Alvolante ha plantado más de 800 árboles autóctonos en su rancho. Foto: Finca Alvolante